3 malas prácticas que debes evitar en tu proyectos de Diseño y Construcción

¿Estás haciendo estos 3 errores en tus proyectos de Diseño y Construcción? Primero aterricemos un poco los conceptos de un proyecto de Diseño y Construcción

El método de entrega de proyectos diseño y construcción, o Design-Build Delivery Method (DB) en inglés, consiste en asignar a un solo contratista la responsabilidad de diseñar y ejecutar un proyecto de construcción. Es decir, se celebra un solo contrato para diseñar y construir con un costo típicamente fijo y en un tiempo definido. Según un estudio en Estados Unidos, los proyectos de diseño-construcción representarán el 44% del gasto en construcción para el 2021 (link de estudio)

El beneficio principal de esta modalidad es la agilidad con la que se puede realizar el proyecto, ya que se diseña parcialmente mientras se va ejecutando. Esto reduce el tiempo de ejecución del proyecto y se conoce como un tipo de ejecución Fast-Track. Además, al ser el contratista general el diseñador, se realiza un diseño integrado con los métodos constructivos y experiencia del constructor ejecutor, de manera que el diseño es ajustado a la realidad práctica del proyecto.

Una consideración importante, que es otra razón principal por la cual se utiliza el método, es que la modalidad DB plantea una distribución de riesgos contractuales totalmente diferente al tradicional Diseño-Licitación-Construcción en la que el constructor cuenta con un diseño definido con antelación antes de firmar un contrato. El contratista ahora lleva las responsabilidades y derechos del diseñador en el proyecto y esto crea un cambio de paradigma en la forma en que se administran los proyectos de construcción.

Esta modalidad es cada vez más utilizada en la industria y Panamá no es una excepción, por ejemplo, La Terminal de Cruceros del Amador, El Proyecto Tercer Juego de Esclusas de la Ampliación del Canal de Panamá, El Cuarto Puente Sobre el Canal son claros ejemplos del uso de estos contratos. Sin embargo, el cambio de paradigma conlleva un ajuste cultural que muchas veces es difícil de llevar a cabo. Tanto dueños como contratistas caen en aplicar prácticas tradicionales que no son aplicables bajo esta modalidad y pueden llegar a causar disputas, reclamos, o incluso fracaso de los proyectos.

Te listamos tres ejemplos claros de malas prácticas en proyectos Diseño-Construcción que hemos observado en nuestra experiencia como consultores en materia de gestión de proyectos:

Contratos inadecuados

En proyectos Diseño-Construcción, los contratos deben ser especialmente claros en los requerimientos, ya que no existe un diseño definido a la hora de contratar. Especificaciones ambiguas y poco claras como, por ejemplo, “el contratista deberá construir de la mejor calidad” o “el contratista deberá instalar los equipos más avanzados”, conllevan a posibles subjetividades y discrepancias en interpretación que tienen el potencial de generar disputas en la ejecución. De igual forma, especificaciones prescriptivas que indican marcas, modelos u otras características muy detalladas, limitan la capacidad del diseñador-constructor de ser adapable en su diseño y maximizar los beneficios para el proyecto. En un proyecto Diseño-Construcción, las especificaciones deben ser lo más claras posibles y con un enfoque en desempeño, es decir, indicar parámetros medibles que directamente indiquen lo que requiere por parte del cliente. De lo contrario, cualquier componente que no tenga un parámetro medible como requerimiento quedará a criterio del Diseñador-Constructor y el cliente no podrá exigir más allá de lo indicado en el contrato sin que medie una negociación u adenda.

Personal clave sin claridad en su rol

Los Administradores de Proyecto y demás interesados del proyecto deben contar con un entrenamiento adecuado en cómo manejar un proyecto Diseño-Construcción, de manera que se prevenga caer en prácticas tradicionales de proyectos Diseño-Licitación-Construcción, ya que esto puede generar los problemas ya mencionados. Los roles y la asignación de riesgos entre los interesados de un proyecto son totalmente diferentes en un proyecto Diseño-Construcción. Por ejemplo, la manera en que los documentos del proyecto (Submittals) y sus respectivas aprobaciones son manejados debe cambiar sustancialmente. Debido a que las responsabilidades y derechos del diseñador se encuentran del lado del contratista, el cliente tiene menos inherencia en las decisiones de diseño y no cuenta con la potestad de rechazar algo que cumpla con las especificaciones del contrato original, la propuesta de licitación o las leyes del país en que se ejecuta el proyecto.

Corrupción del Alcance (Scope Creep)

La corrupción del alcance, o scope creep en inglés, ocurre cuando el alance del proyecto es modificado para incluir componentes fuera del objetivo original del proyecto. Este problema es común en muchos proyectos, pero es más evidente en proyectos Diseño-Construcción debido a la diferencia en los roles y responsabilidades de las partes en comparación con proyectos tradicionales. Cuando el alcance no está claramente definido en el contrato o no se exige al contratista una definición clara de todos los componentes del proyecto en las fases iniciales del diseño, se vuelve difícil identificar la ocurrencia de corrupción del alcance. Los contratos diseño-construcción deben establecer procesos claros para definir claramente el alcance completo, en términos de desempeño, lo más temprano posible en la vida del proyecto.